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La mujer fumadora presenta los mismos riesgos cerebrovasculares que el hombre

La prevención secundaria del ictus es esencial para mantener la calidad de vida de los pacientes. La combinación de fármacos, como clopidogrel más aspirina, puede resultar beneficiosa, pero el estudio Match, con el que España participa con 549 pacientes, tiene el objetivo de determinar si dicha combinación es efectiva para evitar un segundo evento cerebrovascular en pacientes que ya han sufrido un ictus.

05/06/2002 00:00

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Las enfermedades vasculares constituyen la principal causa de muerte en Europa y casi un tercio de todas las muertes se deben al accidente cerebrovascular. Por eso, tanto la prevención primaria como la secundaria son claves en el manejo de estos pacientes. Durante la XI Conferencia Europea de Ictus, en Ginebra, se ha celebrado una reunión de investigadores españoles del estudio Match, patrocinada por Sanofi-Synthelabo. España participa con 44 centros y se han incluido a 849 pacientes.

Hans-Christoph Diener, del Departamento de Neurología de la Universidad de Essen, en Alemania, y coordinador internacional del estudio, se ha referido a la importancia del tiempo que se mantiene la protección y parece ser que existen diferencias entre géneros que pueden deberse a la edad, ya que el hombre tiene más riesgos, "pero si la mujer fuma se igualan".

No obstante, en el citado trabajo se han seleccionado más hombres que mujeres, un 63 frente a un 37 por ciento, mientras que la edad media era de 66 años. El 22 por ciento de los pacientes habían sufrido un ictus isquémico y el 22 por ciento un ataque isquémico transitorio en los seis meses anteriores al reclutamiento.

Nicolás Vila, del Hospital Germans Trias y Pujol, de Badalona, ha indicado que "no existe ninguna evidencia, pero se vislumbra el éxito de la terapia combinada de clopidogrel y aspirina". En el ictus isquémico aterotrombótico la prevención secundaria es menor. Por eso, es necesario establecer una buena selección de los pacientes para mejorar el control.

Diferencias

No hay que olvidar que el ictus aterotrombótico es muy heterogéneo. Así, es diferente si es carotídeo o de circulación anterior, por lo que se recomienda efectuar análisis de los diferentes subtipos de ictus para optimizar las pautas preventivas.

El experto ha apostado por los registros prospectivos del ictus en cada centro y que se incluyan los datos en la fase de hospitalización, para que queden registrados todos los pacientes ingresados por un ictus y no sólo los que se atienden en el servicio de neurología o en urgencias.

Vila ha asegurado que la prevención secundaria es lenta y que se necesitan resultados de los estudios que hay en marcha para mejorar la asistencia a estos pacientes.

Por su parte, Jordi Matías-Guíu, del Hospital General de Alicante y coordinador español, ha indicado que el estudio muestra el riesgo como una diferenciación de los pacientes.

Un dato destacado en la reunión ha sido que en España se ha incluido a un mayor número de pacientes diabéticos que en el resto de Europa. En estos sujetos la mortalidad cardiovascular es similar a la de una persona que ha sufrido un infarto, con lo cual es un grupo al que hay que prestar especial atención.

El coordinador internacional del trabajo ha sugerido que las combinaciones de más de dos fármacos pueden ofrecer mejores resultados que las de dos, pero habrá que esperar a tener datos que corroboren esta teoría; por el momento, la combinación de clopidogrel más aspirina puede ofrecer buenos resultados en prevención secundaria del ictus, teniendo en cuenta los datos aportados por otros estudios, como el CURE, que demostró una reducción del 20 por ciento del riesgo relativo de infarto agudo de miocardio.

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