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Creatina, el suplemento de moda

Una encuesta realizada en Estados Unidos ha revelado que tres cuartas partes de los adolescentes menores de 18 años conoce la existencia de un suplemento llamado creatina, consumido de forma habitual en gimnasios e instalaciones deportivas. De hecho, un 16 por ciento de ellos reconoce consumirlo de forma habitual. Lo más preocupante es que pocos reciben asesoramiento antes de tomar esta sustancia y desconocen los potenciales riesgos que pueden derivarse de un consumo inadecuado.

22/10/2001 00:00

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Descubierta en 1835 por un científico francés, no fue hasta la década de los 90 cuando se constató científicamente la contribución de la creatina en la mejora del rendimiento deportivo. De hecho, se calcula que aproximadamente la mitad de los deportistas que participaron en los últimos juegos olímpicos la utilizaron. Los diversos estudios realizados hasta el momento demuestran que su consumo puede mejorar los resultados entre los atletas de elite, si bien los expertos desaconsejan su uso entre aficionados y deportistas adolescentes.

¿Cómo actúa la creatina?
Según explica Jose Luis Mesa, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte que desarrolla su labor en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, el hombre ingiere diariamente entre 1 y 2 gramos de creatina a través de la carne y el pescado que come. “Además, nuestro organismo genera cada día otro gramo o dos de esta sustancia, con lo que cada 24 horas ingresamos entre 3 y 4 gramos. Parte de esta creatina se convierte en fosfocreatina en nuestro cuerpo, una sustancia que juega un papel fundamental en el suministro de energía a las células musculares”.

Con el fin de mejorar la disponibilidad de creatina, muchos deportistas, especialmente los que trabajan con pesas, recurren a aportes exógenos. Un 90 por ciento de los culturistas recurre a suplementos de monohidrato de creatina (la presentación artificial de esta sustancia) antes de las competiciones. No obstante, según explica el experto, las dosis que usualmente se recomiendan son excesivas y pueden incrementar la aparición de efectos secundarios y complicaciones a largo plazo.

Dosis excesivas

“Se suele aconsejar la ingesta diaria de 20 gramos de monohidrato de creatina durante la primera semana y luego reducir la dosis a 5 gramos al día”, señala Mesa. “En mi opinión la dosis inicial de 20 gramos es abusiva y puede ocasionar poblemas en el riñón por el exceso de creatinina (residuo del metabolismo de la creatina) y trastornos gastrointestinales. Una aporte de 3 gramos diarios durante 14 días consigue los mismos efectos y permite minimizar los riesgos”.

Si bien entre deportistas de elite es razonable recurrir a la creatina (una sustancia que las autoridades deportivas no consideran dopante) para mejorar los resultados deportivos en aficionados no proporciona ningún beneficio significativo, máxime cuando éstos no necesitan imperiosamente mejorar sus marcas ni conseguir ningún logro. “En ningún caso es recomendable en menores de 18 años, entre otras razones porque no se ha estuadiado su uso en este grupo de población y se desconocen sus riesgos potenciales entre los jóvenes”.

Uno de los efectos inmediatos de los suplementos de creatina es el aumento de masa muscular, que lleva a muchos jóvenes a consumir la sustancia. “Se produce una ganancia de peso media de 2,5 kilogramos. El 50 por ciento de este aumento se corresponde efectivamente con una mayor masa muscular, pero el otro 50 por ciento se gana en forma de agua que es retenida en las células del músculo”, apunta Mesa. “Hay que transmitir a los adolescentes que no necesitan tomar creatina para conseguir este objetivo. Se puede conseguir igualmente llevando una dieta equilibrada”.

Efectos desconocidos

A pesar de que las compañías que comercializan los suplementos de monohidrato de creatina pregonan a los cuatro vientos su seguridad, aún no se conocen los efectos que el consumo de la sustancia puede ocasionar con el tiempo. “No hay ningún estudio serio sobre sus efectos secundarios a largo plazo. Los realizados hasta ahora son parciales y están promovidos por intereses comerciales para tranquilizar a los usuarios de que no existe ningún riesgo”.

Los fabricantes argumentan que la creatina

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