Herramientas de contenido

Lesiones de rodilla

14/01/2002 00:00

Herramientas de Contenido

La rodilla es la articulación más grande del esqueleto humano. En ella se sitúan tres huesos, el extremo inferior del fémur, el extremo superior de la tibia y la rótula. La rodilla es una articulación de vital importancia para la marcha y la carrera, ya que realiza los movimientos de flexión y extensión. También soporta todo el peso del cuerpo en el despegue y la recepción de saltos. Por ello es la articulación que más se ve afectada por lesiones tanto en la práctica diaria como deportiva.

En el interior de la rodilla se sitúan los meniscos (interno y externo) que son dos estructuras cartilaginosas que actúan como cojinetes, amortiguando el choque entre el fémur y la tibia. Además, la estabilidad de la rodilla está asegurada por cuatro ligamentos: los ligamentos cruzados anterior y posterior y los ligamentos laterales interno y externo.

Los ligamentos cruzados son dos estructuras que se cruzan en el interior de la rodilla, uniendo la tibia con el fémur y proporcionando estabilidad en los movimientos de extensión y flexión. El ligamento cruzado anterior (LCA) tiene la función de evitar el desplazamiento hacia delante de la tibia respecto al fémur. El ligamento cruzado posterior (LCP) evita el desplazamiento hacia detrás de la tibia respecto al fémur.

Los ligamentos laterales brindan una estabilidad adicional a la rodilla. El ligamento lateral externo (LLE), situado en el exterior de la rodilla, impide que ésta se desvíe hacia dentro, mientras que el ligamento lateral interno (LLI) se sitúa en el interior de la articulación impidiendo la desviación hacia fuera.

Roturas de los ligamentos cruzados

Se producen por una flexión o extensión extrema de la pierna, o como consecuencia de una desaceleración o un cambio de dirección brusco teniendo el pie anclado en el suelo. El deportista suele percibir que ha realizado un movimiento con la rodilla que sobrepasa su capacidad y en ocasiones siente un pequeño chasquido. La rotura produce un intenso dolor y la rodilla pierde estabilidad.

En ocasiones las roturas en los ligamentos cruzados se asocian de lesiones en los meniscos y/o los ligamentos laterales. Así la Triada Desgraciada de O’Donoghue es una lesión simultánea en el ligamento cruzado anterior, el menisco y el ligamento lateral interno y la pentada es una lesión simultánea en el ligamento cruzado anterior, el ligamento lateral interno, el ligamento lateral externo y los meniscos interno y externo.

El tratamiento en estas lesiones es quirúrgico, mediante técnicas combinadas de cirugía abierta y artroscopia.

Herramientas de Contenido